Jueves de la III Semana de Cuaresma

Copiado al portapapeles

Abre Facebook y pégalo en tu publicación.

Primera Lectura Jer 7:23-28

lo que les mandé fue esto: «Escuchad mi voz, y Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo; y seguid todos los caminos que os he ordenado, para que os vaya bien.» Pero ellos no hicieron caso, ni inclinaron (a Mí) su oído; en la dureza de su mal corazón siguieron su propio consejo, y fueron hacia atrás y no hacia adelante. Desde el día en que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto, hasta el día de hoy, os envié a todos mis siervos los profetas, apresurándome cada día a enviarlos. Pero no me escucharon ni prestaron oído, sino que endurecieron su cerviz, y se portaron peor que sus padres. Por más que les digas todo esto no te escucharán; y si los llamas no te responderán, entonces les dirás: Este es el pueblo que no escucha la voz de Yahvé, su Dios, y que no acepta instrucción; ya no existe la fidelidad, desterrada está de su boca.”

Salmo Responsorial Sal 95:1-2, 6-7, 8-9

Venid, alegrémonos para Yahvé; aclamemos a la Roca de nuestra salvación. Acerquémonos a Él con alabanzas, y con cantos gocémonos en su presencia.

Venid, adoremos e inclinémonos; caigamos de rodillas ante Yahvé que nos creó. Porque Él es nuestro Dios; nosotros somos el pueblo que Él alimenta, y las ovejas que Él cuida. Ojalá oyerais hoy aquella voz suya:

“No endurezcáis vuestros corazones como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, cuando vuestros padres me provocaron poniéndome a prueba aunque habían visto mis obras.

Evangelio Lc 11:14-23

Estaba Jesús echando un demonio, el cual era mudo. Cuando hubo salido el demonio, el mudo habló. Y las muchedumbres estaban maravilladas. Pero algunos de entre ellos dijeron: “Por Beelzebul, príncipe de los demonios, expulsa los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, requerían de Él una señal desde el cielo. Mas Él, habiendo conocido sus pensamientos, les dijo: “Todo reino dividido contra sí mismo, es arruinado, y las casas caen una sobre otra. Si pues, Satanás se divide contra él mismo, ¿cómo se sostendrá su reino? Puesto que decís vosotros que por Beelzebul echo Yo los demonios. Ahora bien, si Yo echo los demonios por virtud de Beelzebul, ¿vuestros hijos por virtud de quién los arrojan? Ellos mismos serán, pues, vuestros jueces. Mas si por el dedo de Dios echo Yo los demonios, es que ya llegó a vosotros el reino de Dios. Cuando el hombre fuerte y bien armado guarda su casa, sus bienes están seguros. Pero si sobreviniendo uno más fuerte que él lo vence, le quita todas sus armas en que confiaba y reparte sus despojos. Quien no está conmigo, está contra Mí; y quien no acumula conmigo, desparrama”.