Primera Lectura Eclo 3:17-24
La justicia será el fundamento de tu casa; y en el día de la tribulación se hará memoria de ti; como en un día sereno se deshace el hielo, de igual modo se disolverán tus pecados. 18. ¡Oh, cuan infame es el que a su padre desampara! ¡Y cómo es maldito de Dios aquel que exaspera a su madre! Hijo, haz tus cosas con mansedumbre, y sobre ser alabado, serás amado de los hombres. Cuanto fueres más grande, tanto más debes humillarte en todas las cosas, y hallarás gracia ante Dios. Porque Dios es el solo grande en poder, y Él es honrado de los humildes. No busques lo que es sobre tu capacidad, ni escudriñes aquellas cosas que exceden tus fuerzas; sino piensa siempre en lo que te tiene mandado Dios, y no seas curioso de sus muchas obras. Porque no te es necesario el ver por tus ojos los ocultos arcanos. No escudriñes con ansias las cosas superfluas, ni tampoco indagues las muchas obras de Dios.
Salmo Responsorial Sal 15:2-3ab, 3cd-4ab, 5
El que procede sin tacha y obra justicia y piensa verdad en su corazón, cuya lengua no calumnia, que no hace mal a su semejante, ni infiere injuria a su prójimo;
cuya lengua no calumnia, que no hace mal a su semejante, ni infiere injuria a su prójimo; que tiene por despreciable al réprobo, y honra en cambio a los temerosos de Yahvé; que no vuelve atrás, aunque haya jurado en perjuicio propio;
que no presta su dinero a usura, ni recibe sobornos contra el inocente. El que así vive no será conmovido jamás.
Evangelio Mt 19:27-29
Entonces Pedro respondió diciéndole: “Tú lo ves, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué nos espera?” Jesús les dijo: “En verdad, os digo, vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, os sentaréis, vosotros también, sobre doce tronos, y juzgaréis a las doce tribus de Israel. Y todo el que dejare casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o mujer, o hijos, o campos por causa de mi nombre, recibirá el céntuplo y heredará la vida eterna.