Santos Dionisio, obispo, y compañeros, mártires

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Primera Lectura 2Cor 6:4-10

al contrario, en todo nos presentamos como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, en azotes, en prisiones, en alborotos, en fatigas, en vigilias, en ayunos; en pureza, en conocimiento, en longanimidad, en benignidad, en el Espíritu Santo, en caridad no fingida, con palabras de verdad, con poder de Dios, por las armas de la justicia, las de la diestra y las de la izquierda, en honra y deshonra, en mala y buena fama; cual impostores, siendo veraces; cual desconocidos, siendo bien conocidos; cual moribundos, mas mirad que vivimos; cual castigados, mas no muertos; como tristes, mas siempre alegres; como pobres, siendo así que enriquecemos a muchos; como que nada tenemos aunque lo poseemos todo.

Salmo Responsorial Sal 126:1bc-2ab, 2cd-3, 4-5, 6

Cántico gradual. Cuando Yahvé trajo de nuevo a los cautivos de Sión, fue para nosotros como un sueño. Se llenó nuestra boca de risas, y nuestra lengua de exultación. Entonces dijeron entre los gentiles: “Es grande lo que Yahvé ha hecho por ellos.”

Se llenó nuestra boca de risas, y nuestra lengua de exultación. Entonces dijeron entre los gentiles: “Es grande lo que Yahvé ha hecho por ellos.” Sí, Yahvé ha obrado con magnificencia en favor nuestro; por eso nos llenamos de gozo.

Oh Yahvé, cambia nuestro destino como los torrentes en el Négueb. Los que siembran con lágrimas segaran con júbilo.

Yendo, iban llorosos, llevando la semilla para la siembra; volviendo, vendrán con exultación, trayendo sus gavillas.

Evangelio Mt 5:13-16

Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? Para nada vale ya, sino para que, tirada fuera, la pisen los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede esconderse una ciudad situada sobre una montaña. Y no se enciende una candela para ponerla debajo del celemín, sino sobre el candelero, y (así) alumbra a todos los que están en la casa. Así brille vuestra luz ante los hombres, de modo tal que, viendo vuestras obras buenas, glorifiquen a vuestro Padre del cielo”.