San Juan Diego Cuauhtlatoatzin

Copiado al portapapeles

Abre Facebook y pégalo en tu publicación.

Primera Lectura 1Cor 1:26-31

Mirad, por ejemplo, hermanos, la vocación vuestra: no hay (entre vosotros) muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles, sino que Dios ha escogido lo insensato del mundo para confundir a los sabios; y lo débil del mundo ha elegido Dios para confundir a los fuertes; y lo vil del mundo y lo despreciado ha escogido Dios, y aun lo que no es, para destruir lo que es; a fin de que delante de Dios no se gloríe ninguna carne. Por Él sois (lo que sois) en Cristo Jesús. Él fue hecho por Dios sabiduría, justicia, santificación y redención para nosotros, a fin de que, según está escrito, “el que se gloria, gloríese en el Señor”.

Salmo Responsorial Sal 131:1bcde, 2, 3

Cántico gradual. De David. Yahvé, mi corazón (ya) no se engríe ni son altaneros mis ojos. No ando tras de grandezas ni en planes muy difíciles para mí;

lejos de eso, he hecho a mi alma quieta y apaciguada como un niño que se recuesta sobre el pecho de su madre; como ese niño, está mi alma en mí.

Oh Israel, espera en Yahvé, desde ahora y para siempre.

Evangelio Mt 11:25-30

Por aquel tiempo Jesús dio una respuesta, diciendo: “Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque encubres estas cosas a los sabios y a los prudentes, y las revelas a los pequeños. Así es, oh Padre, porque esto es lo que te agrada a Ti. A Mí me ha sido transmitido todo por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre conoce bien nadie sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revelar (lo). Venid a Mí todos los agobiados y los cargados, y Yo os haré descansar. Tomad sobre vosotros el yugo mío, y dejaos instruir por Mí, porque manso soy y humilde en el corazón; y encontrareis reposo para vuestras vidas. Porque mi yugo es excelente; y mi carga es liviana”.