Primera Lectura 2Tim 2:8-13; 3:10-12
Acuérdate de Jesucristo, de la estirpe de David, resucitado de entre los muertos, según mi Evangelio. En Él sufro hasta cadenas como malhechor; mas la Palabra de Dios no está en cadenas. Por eso todo lo soporto a causa de los escogidos, para que ellos también alcancen la salvación en Cristo Jesús con gloria eterna. Fiel es esta palabra: “Si hemos muerto con Él, también con Él viviremos; si sufrimos, con Él también reinaremos; si le negamos, Él nos negará también; si somos infieles, Él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo”.
Tú, empero, me has seguido de cerca en la enseñanza, en la conducta, en el propósito, en la fe, la longanimidad, la caridad, la paciencia; en las persecuciones y padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones tan grandes como sufrí, y de todas las cuales me libró el Señor. Y en verdad todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos.
Salmo Responsorial Sal 34:2-3, 4-5, 6-7, 8-9
Quiero bendecir a Yahvé en todo tiempo, tener siempre en mi boca su alabanza. En Yahvé se gloría mi alma; oigan los afligidos y alégrense.
Enalteced conmigo a Yahvé, y juntos ensalcemos su Nombre. Busqué a Yahvé y Él me escuchó, y me libró de todos mis temores.
Miradlo a Él para que estéis radiantes de gozo, y vuestros rostros no estén cubiertos de vergüenza. He aquí un miserable que clamó, y Yahvé lo oyó, lo salvó de todas sus angustias.
El ángel de Yahvé monta guardia en torno a los temerosos de Dios y los salva. Gustad y ved cuan bueno es Yahvé; dichoso el hombre que se refugia en Él.
Evangelio Mt 16:24-27
Entonces, dijo a sus discípulos: “Si alguno quiere seguirme, renúnciese a sí mismo, y lleve su cruz y siga tras de Mí. Porque el que quisiere salvar su alma, la perderá; y quien pierda su alma por mi causa, la hallará. Porque ¿de qué sirve al hombre, si gana el mundo entero, mas pierde su alma? ¿O qué podrá dar el hombre a cambio de su alma? Porque el Hijo del hombre ha de venir, en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces dará a cada uno según sus obras.