Lectura del libro de Tobías
Tob 12:6-13 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.
Entonces el ángel, estando solo con ellos, les dijo: “Bendecid al Dios del cielo, y glorificadle delante de todos los vivientes, pues ha mostrado en vosotros su misericordia. Porque así como es bueno guardar el secreto del rey, así es cosa honorífica revelar y pregonar las obras de Dios. Buena es la oración con el ayuno, y mejor la limosna que acumular tesoros de oro; porque la limosna libra de la muerte, y es ella que borra pecados y hace hallar misericordia y vida eterna. Mas los que cometen pecado e iniquidad, son enemigos de su propia alma. Por eso voy a manifestaros la verdad, sin encubriros lo que ha estado oculto. Cuando tú orabas con lágrimas y enterrabas a los muertos y dejabas tu comida y escondías de día los muertos en tu casa y los sepultabas de noche, yo presentaba tu oración al Señor. Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue necesario que la tentación te probase.
Salmo Responsorial
Sal 34:2-3, 4-5, 6-7, 8-9, 10-11 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.
Quiero bendecir a Yahvé en todo tiempo, tener siempre en mi boca su alabanza. En Yahvé se gloría mi alma; oigan los afligidos y alégrense.
Enalteced conmigo a Yahvé, y juntos ensalcemos su Nombre. Busqué a Yahvé y Él me escuchó, y me libró de todos mis temores.
Miradlo a Él para que estéis radiantes de gozo, y vuestros rostros no estén cubiertos de vergüenza. He aquí un miserable que clamó, y Yahvé lo oyó, lo salvó de todas sus angustias.
El ángel de Yahvé monta guardia en torno a los temerosos de Dios y los salva. Gustad y ved cuan bueno es Yahvé; dichoso el hombre que se refugia en Él.
Temed a Yahvé, vosotros, santos suyos; los que le temen no carecen de nada. Empobrecen los ricos y sufren hambre; pero a los que buscan a Yahvé no les faltará ningún bien.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos
Mc 10:17-30 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.
Cuando iba ya en camino, vino uno corriendo y, doblando la rodilla, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué he de hacer para heredar la vida eterna?”. Respondiole Jesús: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo Dios. Tú conoces los mandamientos: “No mates, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre”; y él le respondió: “Maestro, he cumplido todo esto desde mi juventud”. Entonces, Jesús lo miró con amor y le dijo: “Una cosa te queda: anda, vende todo lo que posees y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; después, vuelve, y sígueme, llevando la cruz”. Al oír estas palabras, se entristeció, y se fue apenado, porque tenía muchos bienes. Entonces, Jesús, dando una mirada a su rededor, dijo a sus discípulos: “¡Cuán difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!” Como los discípulos se mostrasen asombrados de sus palabras, volvió a decirles Jesús: “Hijitos, ¡cuán difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el reino de Dios! Es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios”. Pero su estupor aumentó todavía; y se decían entre sí: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?” Mas Jesús, fijando sobre ellos su mirada, dijo: “Para los hombres, esto es imposible, mas no para Dios, porque todo es posible para Dios”. Púsose, entonces, Pedro a decirle: “Tú lo ves, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido”. Jesús le contestó y dijo: “En verdad, os digo, nadie habrá dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos, a causa de Mí y a causa del Evangelio, que no reciba centuplicado ahora, en este tiempo, casas, hermanos, hermanas, madre, hijos y campos —a una con persecuciones—, y, en el siglo venidero, la vida eterna.