San Justino, mártir

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Lectura del libro de Tobías

Tob 2:9-14 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Pero Tobías, temiendo a Dios más que al rey, robaba los cadáveres de los que habían sido muertos, los escondía en su casa, y a medianoche los enterraba. Un día, después de volver a su casa fatigado de enterrar, se echó junto a la pared, y se adormeció. Mientras dormía, le cayó de un nido de golondrinas estiércol caliente sobre los ojos, y se quedó ciego. El Señor permitió que le sobreviniese esta prueba, para que, como el santo Job, diera a los venideros un ejemplo de paciencia. Pues, como desde su niñez vivió siempre en temor de Dios, guardando sus mandamientos, no se quejó contra Dios por la desgracia de la ceguedad que había venido sobre él; sino que permaneció inquebrantable en el temor de Dios, dándole gracias todos los días de su vida.

PALABRA DE DIOS Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 112:1-2, 7-8, 9 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

1. ¡Hallelú Yah! Dichoso el hombre que teme a Yahvé, en sus preceptos halla el sumo deleite. Su descendencia será poderosa sobre la tierra; la estirpe de los rectos es bendecida.

No temerá malas nuevas; su corazón está firme, confiado en Yahvé. Su ánimo es constante, impávido, hasta ver confundidos a sus adversarios.

Distribuye y da a los pobres largamente; su justicia permanece para siempre, su triunfo será exaltado con gloria.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos

Mc 12:13-17 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Le enviaron, después, algunos fariseos y herodianos, a fin de enredarlo en alguna palabra. Vinieron ellos y le dijeron: “Maestro, sabemos que Tú eres veraz, que no tienes miedo a nadie, y que no miras la cara de los hombres, sino que enseñas el camino de Dios con verdad. ¿Es lícito pagar el tributo al César o no? ¿Pagaremos o no pagaremos?” Mas Él, conociendo su hipocresía, les dijo: “¿Por qué me tendéis un lazo? Traedme un denario, para que Yo lo vea”. Se lo trajeron, y Él les preguntó: “¿De quién es esta figura y la leyenda?” Le respondieron: “Del César”. Entonces, Jesús les dijo: “Dad al César lo que es del César; y a Dios lo que es de Dios”. Y se quedaron admirados de Él.

PALABRA DEL SEÑOR Gloria a ti, Señor Jesús.

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