Santos Andrés Dung-Lac, presbítero, y compañeros, mártires

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Lectura del libro del profeta Daniel

Dan 5:1-6, 13-14, 16-17, 23-28 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

El rey Baltasar dio un gran banquete a sus mil príncipes y bebió vino en presencia de los mil. Y estando ya excitado por el vino mandó Baltasar traer los vasos de oro y de plata que su padre Nabucodonosor había sacado del Templo de Jerusalén, para que bebiesen en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas. Fueron traídos los vasos de oro sacados del Templo de la Casa de Dios que hubo en Jerusalén; y bebieron en ellas el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas. Bebían el vino alabando a los dioses de oro y plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra. En aquel momento aparecieron los dedos de una mano de hombre, y escribieron en frente del candelabro, sobre la cal de la pared del palacio real; y el rey vio el extremo de la mano que escribía. Entonces el rey mudó de color, le perturbaron sus pensamientos, se le desencajaron las coyunturas de sus caderas y se batían sus rodillas una contra otra.

Fue Daniel llevado a la presencia del rey, el cual tomó la palabra y dijo a Daniel: “¿Eres tú Daniel, uno de los hijos de la cautividad de Judá, a quien el rey mi padre trajo de Judá? He oído decir de ti que el espíritu de los dioses reside en ti y que se hallan en ti luz y entendimiento y una sabiduría extraordinaria.

Pero de ti he oído decir que eres capaz de dar interpretaciones y resolver problemas difíciles. Ahora bien, si sabes leer la escritura e indicarme su interpretación, serás vestido de púrpura, (llevarás) un collar de oro al cuello, y serás el tercero en el reino.” Entonces respondió Daniel y dijo delante del rey: “¡Sean para ti tus dones, y da a otro tus recompensas! Yo leeré al rey la escritura y le daré a conocer la interpretación.

sino que te has levantado contra el Señor del cielo. Han puesto delante de ti los vasos de su Casa, y tú, tus grandes, tus mujeres y tus concubinas estáis bebiendo en ellos; has alabado a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que no ven ni oyen, y que nada saben; y no has dado gloria al Dios que tiene en su mano tu vida y es dueño de todos tus caminos. Por eso vino de su parte el extremo de la mano que trazó esta escritura. He aquí la escritura trazada: Mené, Mené, Tequel, Ufarsin. Y esta es su interpretación: Mené: Dios ha contado tu reino y le ha puesto término. Tequel: has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso. Perés: dividido ha sido tu reino y dado a los medos y persas.”

PALABRA DE DIOS Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Dan 3:62, 63, 64, 65, 66, 67 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Sol y luna, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos.

Estrellas del cielo, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos.

Lluvias todas y rocíos, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos.

Espíritus todos de Dios, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos.

Fuego y calor, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos.

Frío y calor, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas

Lc 21:12-19 Fuente del texto: Biblia Platense (Straubinger) Descarga Ambo para ver las lecturas de hoy en otra traducción de la Biblia en español.

Pero antes de todo esto, os prenderán; os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, os llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi nombre. Esto os servirá para testimonio. Tened, pues, resuelto, en vuestros corazones no pensar antes como habéis de hablar en vuestra defensa, porque Yo os daré boca y sabiduría a la cual ninguno de vuestros adversarios podrá resistir o contradecir. Seréis entregados aun por padres y hermanos, y parientes y amigos; y harán morir a algunos de entre vosotros, y seréis odiados de todos a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza se perderá. En vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”.

PALABRA DEL SEÑOR Gloria a ti, Señor Jesús.

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