Día 1
Una llamada silenciosa
"Una vocación es tan sagrada que uno no gusta de hablar de ella... Junto con ese sentido del don de un tesoro estaba siempre la fragilidad de la vasija de barro que debía contenerlo. A menudo intentaba apartarlo de mi mente, pero siempre volvía. En general, la vocación religiosa es más bien un susurro silencioso, pero insistente, que exige una respuesta; no hay sacudidas violentas de los postes de la cama ni ruidos fuertes durante la noche. Solo esto: 'Estás llamado a ser sacerdote.'" (Fulton J. Sheen, "Un tesoro en vasijas de barro")
Señor, sostén a todos los que exploran una vocación sacerdotal. Que ellos, conscientes humildemente de ser una simple vasija de barro, pongan su vida con alegría a tu servicio: "Aquí estoy, Señor; envíame." Que siempre sepan que en tu voluntad está nuestra paz.
Oración para la canonización del venerable siervo de Dios, el arzobispo Fulton J. Sheen
Padre Celestial, fuente de toda santidad, Tú que en todos los tiempos has elevado en la Iglesia hombres y mujeres que te sirvan con amor heroico y dedicación. Tú has bendecido a Tu Iglesia a través de la vida y ministerio de Tu fiel siervo, el Arzobispo Fulton J. Sheen. Él ha escrito y hablado bien de Tu Divino Hijo Jesucristo, siendo un verdadero instrumento del Espíritu Santo para tocar los corazones de las personas.
Si es de acuerdo a Tu voluntad, para mayor gloria de la Santísima Trinidad y la salvación de las almas, te pedimos que a través de Tu Iglesia lo proclames Santo. Te pedimos esto por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro × 1
Avemaría × 1
Gloria al Padre × 1
