Día 2
Bienaventurada tú, porque concebirás y darás a luz al Hijo del Dios Altísimo
"La frialdad hacia María es consecuencia de la indiferencia hacia Cristo. Toda objeción a llamarla 'Madre de Dios' es, en el fondo, una objeción a la Divinidad de Cristo... Una vez que Cristo es disminuido, humanizado y naturalizado, ya no sirve de nada el término 'Madre de Dios'." (Arzobispo Fulton J. Sheen)
Que nuestra propia proclamación, "Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo", sea un recordatorio constante de nuestra pequeñez ante Dios. María, siguiendo el ejemplo de Fulton Sheen, ayúdanos a recibir con gratitud todas las gracias y favores que Dios derrama tan generosamente sobre nosotros, aunque no seamos dignos.
Oración para la canonización del venerable siervo de Dios, el arzobispo Fulton J. Sheen
Padre Celestial, fuente de toda santidad, Tú que en todos los tiempos has elevado en la Iglesia hombres y mujeres que te sirvan con amor heroico y dedicación. Tú has bendecido a Tu Iglesia a través de la vida y ministerio de Tu fiel siervo, el Arzobispo Fulton J. Sheen. Él ha escrito y hablado bien de Tu Divino Hijo Jesucristo, siendo un verdadero instrumento del Espíritu Santo para tocar los corazones de las personas.
Si es de acuerdo a Tu voluntad, para mayor gloria de la Santísima Trinidad y la salvación de las almas, te pedimos que a través de Tu Iglesia lo proclames Santo. Te pedimos esto por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro × 1
Avemaría × 1
Gloria al Padre × 1
