Oración completa
No recuerdes, Señor, nuestros delitos, ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestros pecados. (T.P. Aleluya.)
- Salmo 83
Al maestro de coro. Por el tono de Hagghittoth (Los lagares). De los hijos de Coré. Salmo.
¡Oh cuan amable es tu morada, Yahvé de los ejércitos!
Suspirando, desfalleciendo, anhela mi alma los atrios de Yahvé. Mi corazón y mi carne claman ansiosos hacia el Dios vivo.
Hasta el gorrión halla una casa, y la golondrina un nido para poner sus polluelos, junto a tus altares, Yahvé de los ejércitos, Rey mío y Dios mío.
Dichosos los que moran en tu casa y te alaban sin cesar.
Felices aquellos cuya fuerza viene de Ti, y tienen su corazón puesto en tu camino santo.
Atravesando el valle de lágrimas ellos lo convierten en lugar de manantiales, que la lluvia temprana cubrirá de bendiciones.
Y suben con vigor creciente hasta que Dios se hace ver de ellos en Sión.
Yahvé de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob.
Pon tus ojos, oh Dios, escudo nuestro, y mira el rostro de tu ungido.
Un día solo en tus atrios vale más que otros mil. Prefiero estar en el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en los pabellones de los pecadores.
Porque sol y escudo es Yahvé Dios; Él da gracia y da gloria. Él no rehúsa ningún bien a los que caminan en inocencia.
Yahvé de los ejércitos, dichoso el hombre que confía en Ti.
Gloria al Padre, etc.
- Salmo 84
Para él maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.
Oh Yahvé, has sido propicio a tu tierra, has trocado en bien la suerte de Jacob.
Has quitado la iniquidad de tu pueblo, cubierto todos sus pecados.
Has puesto fin a todo tu resentimiento, desistido del furor de tu ira.
Restáuranos, oh Dios, Salvador nuestro; aparta de nosotros tu indignación.
¿Acaso estarás siempre enojado con nosotros? ¿Extenderás tu saña de generación en generación?
¿No volverás Tú a darnos vida, para que tu pueblo se alegre en Ti?
Muéstranos, Yahvé, tu misericordia y envíanos tu salvación.
Quiero escuchar lo que dirá Yahvé mi Dios; sus palabras serán de paz para su pueblo y para sus santos, y para los que de corazón se vuelvan a Él.
Sí, cercana está su salvación para los que le temen; y la Gloria fijará su morada en nuestro país.
La misericordia y la fidelidad se saldrán al encuentro; se darán el ósculo la justicia y la paz.
La fidelidad germinará de la tierra y la justicia se asomará desde el cielo.
El mismo Yahvé dará el bien y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante Él y la salud sobre la huella de sus pasos.
Gloria al Padre, etc.
- Salmo 85
Oración de David. Inclina, Yahvé, tu oído y escúchame, porque soy desvalido y necesitado.
Preserva mi vida porque soy santo; salva a tu siervo que espera en Ti.
Tú eres mi Dios, ten misericordia de mí, pues a Ti clamo todo el día.
Alegra el alma de tu siervo, pues a Ti, Señor, elevo mi espíritu.
Porque Tú eres un Señor bueno y pronto a perdonar, lleno de gracia para todos los que te invocan.
Escucha, Yahvé, mi ruego; presta atención a la voz de mi súplica.
En el día de mi aflicción clamo a Ti porque Tú me oirás.
No hay Señor semejante a Ti entre los dioses; ni obras como las obras tuyas.
Todas las naciones que Tú hiciste vendrán a postrarse delante de Ti, Señor, y proclamarán tu Nombre.
Porque Tú eres grande y obras maravillas. Tú solo eres Dios
Enséñame, Yahvé, tu camino para que ande en tu verdad; que mi corazón se alegre en temer tu Nombre.
Te alabaré, Señor Dios mío, con todo mi corazón, y glorificaré tu Nombre por toda la eternidad.
Pues grande ha sido tu misericordia para conmigo; y libraste mi alma de lo más hondo del abismo.
Oh Dios, los soberbios se levantan contra mí, y la turba de los prepotentes amenaza mi vida; ¡No te han tenido en cuenta!
Mas Tú, Señor, Dios de bondad y misericordia, tardo en airarte y clementísimo y leal,
vuelve hacia mí tu rostro y ten piedad de mí; pon tu fuerza en tu siervo, y salva al hijo de tu esclava.
Dame una señal de tu favor, para que los que me odian vean, confundidos, que eres Tú, Yahvé, quien me asiste y me consuela.
Gloria al Padre, etc.
- Salmo 115
Yo tenía confianza aun cuando hablé diciendo: “Grande es mi aflicción”,
y exclamando en mi angustia: “Todo hombre es mentira.”
¿Qué daré a Yahvé por todo lo que Él me ha dado?
Tomaré la copa de la salud y publicaré el Nombre de Yahvé.
[Cumpliré los votos hechos a Yahvé en presencia de todo su pueblo.]
Es cosa grave delante de Yahvé la muerte de sus fieles.
Oh Yahvé, yo soy tu siervo; siervo tuyo, hijo de tu esclava. Tú soltaste mis ataduras,
y yo te ofreceré un sacrificio de alabanza; publicaré el Nombre de Yahvé.
Cumpliré a Yahvé estos votos en presencia de todo su pueblo;
en los atrios de la casa de Yahvé, en medio de ti, oh Jerusalén.
Gloria al Padre, etc.
- Salmo 129
Cántico gradual. Desde lo más profundo clamo a Ti, Yahvé,
Señor, oye mi voz. Estén tus oídos atentos al grito de mi súplica.
Si Tú recordaras las iniquidades, oh Yah, Señor ¿quién quedaría en pie?
Mas en Ti esta el perdón de los pecados, a fin de que se te venere.
Espero en Yahvé, mi alma confía en su palabra. Aguardando está
mi alma al Señor, más que los centinelas el alba. Más que los centinelas con la aurora
cuenta Israel con Yahvé, porque en Yahvé está la misericordia, y con Él copiosa redención.
Y Él mismo redimirá a Israel de todas sus iniquidades.
Gloria al Padre, etc.
ANT. No recuerdes, Señor, nuestros delitos, ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestros pecados. (T.P. Aleluya.)
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Padre nuestro...
℣. Y no nos dejes caer en la tentación.
℟. Mas líbranos del mal.
℣. Yo dije: Señor, ten misericordia de mí.
℟. Sana mi alma, porque he pecado contra ti.
℣. Vuélvete a nosotros, Señor, por un poco.
℟. Y sé propicio a tus siervos.
℣. Venga sobre nosotros, Señor, tu misericordia.
℟. Así como hemos esperado en ti.
℣. Que tus sacerdotes se revistan de justicia.
℟. Y que tus santos se alegren.
℣. Límpiame, Señor, de mis faltas ocultas.
℟. Y de las ajenas perdona a tu siervo.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. El Señor esté con ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
Oremos:
Dios clementísimo, inclina los oídos de tu misericordia a nuestras súplicas e ilumina nuestro corazón con la gracia del Espíritu Santo, para que merezcamos servir dignamente en tus santos misterios y amarte con caridad eterna.
Oh Dios, para quien todo corazón está abierto, todo deseo habla y ningún secreto permanece oculto, purifica los pensamientos de nuestro corazón por la infusión del Espíritu Santo, para que te amemos perfectamente y te alabemos dignamente.
Enciende, Señor, nuestros corazones y nuestras entrañas con el fuego del Espíritu Santo, para que te sirvamos con cuerpo casto y te agrademos con corazón puro.
Ilumina, te suplicamos, Señor, nuestras mentes con el Paráclito que procede de ti, y condúcenos a toda la verdad, como prometió tu Hijo.
Que nos asista, te suplicamos, Señor, la fuerza del Espíritu Santo, que purifique benignamente nuestros corazones y nos defienda de toda adversidad.
Oh Dios, que instruiste los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, en el mismo Espíritu, saborear lo que es recto y gozar siempre de su consuelo.
Señor, te suplicamos que visites y purifiques nuestras conciencias, para que, al venir nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, encuentre en nosotros una morada preparada para él. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
No recuerdes, Señor, nuestros delitos, ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestros pecados. (T.P. Aleluya.)
Ne reminiscaris Domine delicta nostra, vel parentum nostrorum: neque vindictam sumas de peccatis nostris. (T.P. Alleluia.)
- Salmo 83
- Psalmus 83
Al maestro de coro. Por el tono de Hagghittoth (Los lagares). De los hijos de Coré. Salmo.
In finem, pro torcularibus filiis Core. Psalmus.
¡Oh cuan amable es tu morada, Yahvé de los ejércitos!
Quam dilecta tabernacula tua, Domine virtutum!
Suspirando, desfalleciendo, anhela mi alma los atrios de Yahvé. Mi corazón y mi carne claman ansiosos hacia el Dios vivo.
Concupiscit, et deficit anima mea in atria Domini; cor meum et caro mea exsultaverunt in Deum vivum.
Hasta el gorrión halla una casa, y la golondrina un nido para poner sus polluelos, junto a tus altares, Yahvé de los ejércitos, Rey mío y Dios mío.
Etenim passer invenit sibi domum, et turtur nidum sibi, ubi ponat pullos suos: altaria tua, Domine virtutum, rex meus, et Deus meus.
Dichosos los que moran en tu casa y te alaban sin cesar.
Beati qui habitant in domo tua, Domine; in sæcula sæculorum laudabunt te.
Felices aquellos cuya fuerza viene de Ti, y tienen su corazón puesto en tu camino santo.
Beatus vir cujus est auxilium abs te: ascensiones in corde suo disposuit,
Atravesando el valle de lágrimas ellos lo convierten en lugar de manantiales, que la lluvia temprana cubrirá de bendiciones.
in valle lacrimarum, in loco quem posuit.
Y suben con vigor creciente hasta que Dios se hace ver de ellos en Sión.
Etenim benedictionem dabit legislator; ibunt de virtute in virtutem: videbitur Deus deorum in Sion.
Yahvé de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob.
Domine Deus virtutum, exaudi orationem meam; auribus percipe, Deus Jacob.
Pon tus ojos, oh Dios, escudo nuestro, y mira el rostro de tu ungido.
Protector noster, aspice, Deus, et respice in faciem christi tui.
Un día solo en tus atrios vale más que otros mil. Prefiero estar en el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en los pabellones de los pecadores.
Quia melior est dies una in atriis tuis super millia; elegi abjectus esse in domo Dei mei magis quam habitare in tabernaculis peccatorum.
Porque sol y escudo es Yahvé Dios; Él da gracia y da gloria. Él no rehúsa ningún bien a los que caminan en inocencia.
Quia misericordiam et veritatem diligit Deus: gratiam et gloriam dabit Dominus.
Yahvé de los ejércitos, dichoso el hombre que confía en Ti.
Non privabit bonis eos qui ambulant in innocentia: Domine virtutum, beatus homo qui sperat in te.
Gloria al Padre, etc.
Gloria Patri, etc.
- Salmo 84
- Psalmus 84
Para él maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.
In finem, filiis Core. Psalmus.
Oh Yahvé, has sido propicio a tu tierra, has trocado en bien la suerte de Jacob.
Benedixisti, Domine, terram tuam; avertisti captivitatem Jacob.
Has quitado la iniquidad de tu pueblo, cubierto todos sus pecados.
Remisisti iniquitatem plebis tuæ; operuisti omnia peccata eorum.
Has puesto fin a todo tu resentimiento, desistido del furor de tu ira.
Mitigasti omnem iram tuam; avertisti ab ira indignationis tuæ.
Restáuranos, oh Dios, Salvador nuestro; aparta de nosotros tu indignación.
Converte nos, Deus salutaris noster, et averte iram tuam a nobis.
¿Acaso estarás siempre enojado con nosotros? ¿Extenderás tu saña de generación en generación?
Numquid in æternum irasceris nobis? aut extendes iram tuam a generatione in generationem?
¿No volverás Tú a darnos vida, para que tu pueblo se alegre en Ti?
Deus, tu conversus vivificabis nos, et plebs tua lætabitur in te.
Muéstranos, Yahvé, tu misericordia y envíanos tu salvación.
Ostende nobis, Domine, misericordiam tuam, et salutare tuum da nobis.
Quiero escuchar lo que dirá Yahvé mi Dios; sus palabras serán de paz para su pueblo y para sus santos, y para los que de corazón se vuelvan a Él.
Audiam quid loquatur in me Dominus Deus, quoniam loquetur pacem in plebem suam, et super sanctos suos, et in eos qui convertuntur ad cor.
Sí, cercana está su salvación para los que le temen; y la Gloria fijará su morada en nuestro país.
Verumtamen prope timentes eum salutare ipsius, ut inhabitet gloria in terra nostra.
La misericordia y la fidelidad se saldrán al encuentro; se darán el ósculo la justicia y la paz.
Misericordia et veritas obviaverunt sibi; justitia et pax osculatæ sunt.
La fidelidad germinará de la tierra y la justicia se asomará desde el cielo.
Veritas de terra orta est, et justitia de cælo prospexit.
El mismo Yahvé dará el bien y nuestra tierra dará su fruto.
Etenim Dominus dabit benignitatem, et terra nostra dabit fructum suum.
La justicia marchará ante Él y la salud sobre la huella de sus pasos.
Justitia ante eum ambulabit, et ponet in via gressus suos.
Gloria al Padre, etc.
Gloria Patri, etc.
- Salmo 85
- Psalmus 85
Oración de David. Inclina, Yahvé, tu oído y escúchame, porque soy desvalido y necesitado.
Oratio ipsi David. Inclina, Domine, aurem tuam et exaudi me, quoniam inops et pauper sum ego.
Preserva mi vida porque soy santo; salva a tu siervo que espera en Ti.
Custodi animam meam, quoniam sanctus sum; salvum fac servum tuum, Deus meus, sperantem in te.
Tú eres mi Dios, ten misericordia de mí, pues a Ti clamo todo el día.
Miserere mei, Domine, quoniam ad te clamavi tota die;
Alegra el alma de tu siervo, pues a Ti, Señor, elevo mi espíritu.
lætifica animam servi tui, quoniam ad te, Domine, animam meam levavi.
Porque Tú eres un Señor bueno y pronto a perdonar, lleno de gracia para todos los que te invocan.
Quoniam tu, Domine, suavis et mitis, et multæ misericordiæ omnibus invocantibus te.
Escucha, Yahvé, mi ruego; presta atención a la voz de mi súplica.
Auribus percipe, Domine, orationem meam, et intende voci deprecationis meæ.
En el día de mi aflicción clamo a Ti porque Tú me oirás.
In die tribulationis meæ clamavi ad te, quia exaudisti me.
No hay Señor semejante a Ti entre los dioses; ni obras como las obras tuyas.
Non est similis tui in diis, Domine, et non est secundum opera tua.
Todas las naciones que Tú hiciste vendrán a postrarse delante de Ti, Señor, y proclamarán tu Nombre.
Omnes gentes quascumque fecisti venient, et adorabunt coram te, Domine, et glorificabunt nomen tuum.
Porque Tú eres grande y obras maravillas. Tú solo eres Dios
Quoniam magnus es tu, et faciens mirabilia; tu es Deus solus.
Enséñame, Yahvé, tu camino para que ande en tu verdad; que mi corazón se alegre en temer tu Nombre.
Deduc me, Domine, in via tua, et ingrediar in veritate tua; lætetur cor meum, ut timeat nomen tuum.
Te alabaré, Señor Dios mío, con todo mi corazón, y glorificaré tu Nombre por toda la eternidad.
Confitebor tibi, Domine Deus meus, in toto corde meo, et glorificabo nomen tuum in æternum:
Pues grande ha sido tu misericordia para conmigo; y libraste mi alma de lo más hondo del abismo.
quia misericordia tua magna est super me, et eruisti animam meam ex inferno inferiori.
Oh Dios, los soberbios se levantan contra mí, y la turba de los prepotentes amenaza mi vida; ¡No te han tenido en cuenta!
Deus, iniqui insurrexerunt super me, et synagoga potentium quæsierunt animam meam: et non proposuerunt te in conspectu suo.
Mas Tú, Señor, Dios de bondad y misericordia, tardo en airarte y clementísimo y leal,
Et tu, Domine Deus, miserator et misericors; patiens, et multæ misericordiæ, et verax.
vuelve hacia mí tu rostro y ten piedad de mí; pon tu fuerza en tu siervo, y salva al hijo de tu esclava.
Respice in me, et miserere mei; da imperium tuum puero tuo, et salvum fac filium ancillæ tuæ.
Dame una señal de tu favor, para que los que me odian vean, confundidos, que eres Tú, Yahvé, quien me asiste y me consuela.
Fac mecum signum in bonum, ut videant qui oderunt me, et confundantur: quoniam tu, Domine, adjuvisti me, et consolatus es me.
Gloria al Padre, etc.
Gloria Patri, etc.
- Salmo 115
- Psalmus 115
Yo tenía confianza aun cuando hablé diciendo: “Grande es mi aflicción”,
Credidi, propter quod locutus sum; ego autem humiliatus sum nimis.
y exclamando en mi angustia: “Todo hombre es mentira.”
Ego dixi in excessu meo: Omnis homo mendax.
¿Qué daré a Yahvé por todo lo que Él me ha dado?
Quid retribuam Domino pro omnibus quæ retribuit mihi?
Tomaré la copa de la salud y publicaré el Nombre de Yahvé.
Calicem salutaris accipiam, et nomen Domini invocabo.
[Cumpliré los votos hechos a Yahvé en presencia de todo su pueblo.]
Vota mea Domino reddam coram omni populo ejus.
Es cosa grave delante de Yahvé la muerte de sus fieles.
Pretiosa in conspectu Domini mors sanctorum ejus.
Oh Yahvé, yo soy tu siervo; siervo tuyo, hijo de tu esclava. Tú soltaste mis ataduras,
O Domine, quia ego servus tuus; ego servus tuus, et filius ancillæ tuæ. Dirupisti vincula mea:
y yo te ofreceré un sacrificio de alabanza; publicaré el Nombre de Yahvé.
tibi sacrificabo hostiam laudis, et nomen Domini invocabo.
Cumpliré a Yahvé estos votos en presencia de todo su pueblo;
Vota mea Domino reddam in conspectu omnis populi ejus;
en los atrios de la casa de Yahvé, en medio de ti, oh Jerusalén.
in atriis domus Domini, in medio tui, Jerusalem.
Gloria al Padre, etc.
Gloria Patri, etc.
- Salmo 129
- Psalmus 129
Cántico gradual. Desde lo más profundo clamo a Ti, Yahvé,
De profundis clamavi ad te, Domine;
Señor, oye mi voz. Estén tus oídos atentos al grito de mi súplica.
Domine, exaudi vocem meam. Fiant aures tuæ intendentes in vocem deprecationis meæ.
Si Tú recordaras las iniquidades, oh Yah, Señor ¿quién quedaría en pie?
Si iniquitates observaveris, Domine, Domine, quis sustinebit?
Mas en Ti esta el perdón de los pecados, a fin de que se te venere.
Quia apud te propitiatio est; et propter legem tuam sustinui te, Domine. Sustinuit anima mea in verbo ejus:
Espero en Yahvé, mi alma confía en su palabra. Aguardando está
speravit anima mea in Domino.
mi alma al Señor, más que los centinelas el alba. Más que los centinelas con la aurora
A custodia matutina usque ad noctem, speret Israël in Domino.
cuenta Israel con Yahvé, porque en Yahvé está la misericordia, y con Él copiosa redención.
Quia apud Dominum misericordia, et copiosa apud eum redemptio.
Y Él mismo redimirá a Israel de todas sus iniquidades.
Et ipse redimet Israël ex omnibus iniquitatibus ejus.
Gloria al Padre, etc.
Gloria Patri, etc.
ANT. No recuerdes, Señor, nuestros delitos, ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestros pecados. (T.P. Aleluya.)
Ant. Ne reminiscaris Domine delicta nostra, vel parentum nostrorum: neque vindictam sumas de peccatis nostris. (T.P. Alleluia.)
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Kyrie eleison.
Christe eleison.
Kyrie eleison.
Padre nuestro...
Pater noster....
℣. Y no nos dejes caer en la tentación.
℟. Mas líbranos del mal.
℣. Et ne nos inducas in tentationem.
℟. Sed libera nos a malo.
℣. Yo dije: Señor, ten misericordia de mí.
℟. Sana mi alma, porque he pecado contra ti.
℣. Ego dixi, Domine miserere mei.
℟. Sana animam meam, quia peccavi tibi.
℣. Vuélvete a nosotros, Señor, por un poco.
℟. Y sé propicio a tus siervos.
℣. Convertere Domine aliquantulum.
℟. Et deprecare super servos tuos.
℣. Venga sobre nosotros, Señor, tu misericordia.
℟. Así como hemos esperado en ti.
℣. Fiat misericordia tua Domine super nos.
℟. Quemadmodum speravimus in te.
℣. Que tus sacerdotes se revistan de justicia.
℟. Y que tus santos se alegren.
℣. Sacerdotes tui induantur iustitiam.
℟. Et sancti tui exsultent.
℣. Límpiame, Señor, de mis faltas ocultas.
℟. Y de las ajenas perdona a tu siervo.
℣. Ab occultis meis munda me Domine.
℟. Et ab alienis parce servo tuo.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Domine exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
℣. El Señor esté con ustedes.
℟. Y con tu espíritu.
℣. Dominus vobiscum.
℟. Et cum spiritu tuo.
Oremos:
Oremus:
Dios clementísimo, inclina los oídos de tu misericordia a nuestras súplicas e ilumina nuestro corazón con la gracia del Espíritu Santo, para que merezcamos servir dignamente en tus santos misterios y amarte con caridad eterna.
AURES tuae pietatis, mitissime Deus inclina precibus nostris, et gratia Sancti Spiritus illumina cor nostrum: ut tuis mysteriis digne ministrare, teque aeterna caritate diligere mereamur.
Oh Dios, para quien todo corazón está abierto, todo deseo habla y ningún secreto permanece oculto, purifica los pensamientos de nuestro corazón por la infusión del Espíritu Santo, para que te amemos perfectamente y te alabemos dignamente.
DEUS, cui omne cor patet, et omnis voluntas loquitur, et quem nullum latet secretum, purifica per infusionem Sancti Spiritus cogitationes cordis nostri: ut te perfecte diligere, et digne laudare mereamur.
Enciende, Señor, nuestros corazones y nuestras entrañas con el fuego del Espíritu Santo, para que te sirvamos con cuerpo casto y te agrademos con corazón puro.
URE igne Sancti Spiritus renes nostros et cor nostrum Domine: ut tibi casto corpore serviamus, et mundo corde placeamus.
Ilumina, te suplicamos, Señor, nuestras mentes con el Paráclito que procede de ti, y condúcenos a toda la verdad, como prometió tu Hijo.
MENTES nostras, quaesumus Domine, Paraclitus, qui a te procedit, illuminet: et inducat in omnem, sicut tuus promisit Filius, veritatem.
Que nos asista, te suplicamos, Señor, la fuerza del Espíritu Santo, que purifique benignamente nuestros corazones y nos defienda de toda adversidad.
ADSIT nobis, quaesumus Domine, virtus Spiritus Sancti: quae et corda nostra clementer expurget, et ab omnibus tueatur adversis.
Oh Dios, que instruiste los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, en el mismo Espíritu, saborear lo que es recto y gozar siempre de su consuelo.
DEUS, qui corda fidelium Sancti Spiritus illustratione docuisti: da nobis in eodem Spiritu recta sapere, et de eius semper consolatione gaudere.
Señor, te suplicamos que visites y purifiques nuestras conciencias, para que, al venir nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, encuentre en nosotros una morada preparada para él. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
CONSCIENTIAS nostras, quaesumus Domine, visitando purifica: ut veniens Dominus noster Iesus Christus Filius tuus, paratam sibi in nobis inveniat mansionem. Qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum.
℟. Amen.