Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Santísima Trinidad, te damos gracias por haber enriquecido a la Iglesia con san Juan Pablo II y por haber hecho resplandecer en él la ternura de tu cuidado paternal, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.
Confiando plenamente en tu infinita misericordia y en la intercesión maternal de María, nos dejó una imagen viva de Jesús, el Buen Pastor. Nos mostró que la santidad es la medida necesaria de la vida cristiana ordinaria y el camino para alcanzar la comunión eterna contigo.
Concédenos, por su intercesión y según tu voluntad, las gracias que imploramos
por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Tu lema era Totus tuus, es decir: «Todo tuyo, Santísima Virgen María». Querido san Juan Pablo II, el camino más seguro y directo hacia Cristo pasa por su Madre. Cuando me pierda entre las dificultades de la vida, pide a Nuestra Señora que venga a rescatarme y me devuelva al camino que Jesús quiere para mí. Enséñame tu amor a María.
Padrenuestro × 1
Avemaría × 1
Gloria × 1
Coronilla de la Divina Misericordia (opcional)
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
