Día 1
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh santo ángel, a quien Dios, por su bondad y por su tierna solicitud por mi bien, ha confiado el cuidado de mis pasos; tú que me asistes en todas mis necesidades, me consuelas en todas mis aflicciones, me sostienes cuando estoy desanimado y me alcanzas continuamente nuevas gracias.
Te doy las más profundas gracias y te suplico fervientemente, oh amabilísimo protector, que sigas cuidándome con caridad y defendiéndome de los ataques malignos de todos mis enemigos.
Te pido especialmente que me apartes de toda ocasión de pecado.
Alcánzame la gracia de escuchar con atención tus santas inspiraciones y de ponerlas fielmente en práctica.
En particular, te imploro que me alcances el favor que pido en esta novena
Protégeme en todas las tentaciones y pruebas de esta vida, y de modo especial en la hora de mi muerte. No me abandones hasta que me hayas conducido a la presencia de Dios, en las moradas de la felicidad eterna.
Amén.
Oh ángel poderosísimo, tú que eres mi custodio, te suplico, por el profundo aborrecimiento que tienes al pecado, porque ofende a Dios, a quien amas con amor puro y perfecto: alcánzame un dolor sincero y duradero de mis pecados y un firme rechazo de todo pecado, de cualquier clase, para que nunca más ofenda a mi Dios, hasta el último instante de mi vida.
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Ángel de Dios, que eres mi custodio,
pues la bondad divina me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
