Día 6
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Oh santo ángel, a quien Dios, por su bondad y por su tierna solicitud por mi bien, ha confiado el cuidado de mis pasos; tú que me asistes en todas mis necesidades, me consuelas en todas mis aflicciones, me sostienes cuando estoy desanimado y me alcanzas continuamente nuevas gracias.
Te doy las más profundas gracias y te suplico fervientemente, oh amabilísimo protector, que sigas cuidándome con caridad y defendiéndome de los ataques malignos de todos mis enemigos.
Te pido especialmente que me apartes de toda ocasión de pecado.
Alcánzame la gracia de escuchar con atención tus santas inspiraciones y de ponerlas fielmente en práctica.
En particular, te imploro que me alcances el favor que pido en esta novena
Protégeme en todas las tentaciones y pruebas de esta vida, y de modo especial en la hora de mi muerte. No me abandones hasta que me hayas conducido a la presencia de Dios, en las moradas de la felicidad eterna.
Amén.
Amigo queridísimo, mi buen ángel, te suplico, por el gran amor que me tienes, tú que amas a Dios tan ardientemente y ves cuánto me ha amado y me sigue amando: alcánzame el consuelo de orar siempre y de orar bien en mis aflicciones, para que obtenga su misericordia hasta el último instante de mi existencia.
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Ángel de Dios, que eres mi custodio,
pues la bondad divina me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
