Día 4
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Castísimo Padre San Pío de Pietrelcina; que tanto amastes y nos enseñasteis a amar al Santo Ángel de la Guarda; el que te sirvió de compañía, de guía, de defensor y de mensajero. A ti las Figuras Angélicas llevaron los ruegos de tus hijos espirituales. Intercede cerca de Dios para que también nosotros aprendamos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda, para que en todo momento sepamos obedecerle, pues es la luz viva de Dios que nos evita la desgracia de caer en pecado. Nuestro Ángel siempre está listo a señalarnos el camino del bien y a disuadirnos de hacer el mal.
Oh Jesús mío, que dijiste: «Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá», yo llamo, busco y pido la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Jesús mío, que dijiste: «En verdad les digo: todo lo que pidan al Padre en mi nombre, Él se lo concederá», pido a tu Padre, en tu nombre, la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Jesús mío, que dijiste: «En verdad les digo: pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán jamás», apoyándome en la infalibilidad de tus santas palabras, pido la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los afligidos, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tu tierna Madre y nuestra.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ¡ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
