Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Purísimo Padre San Pío de Pietrelcina, Tú que has querido mucho a tus hijos espirituales. Muchos de tus hijos han sido comprados por ti con el precio de tu sangre. También nos concedes a los que no te hemos conocido personalmente, de considerarnos como tus hijos espirituales. Con tu paternal protección, con tu santa guía y con la fortaleza que conseguirás para nosotros de Dios, podremos, en el momento de la muerte, encontrarte en las puertas del Paraíso, en espera de nuestra llegada.
Oh Jesús mío, que dijiste: «Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá», yo llamo, busco y pido la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Jesús mío, que dijiste: «En verdad les digo: todo lo que pidan al Padre en mi nombre, Él se lo concederá», pido a tu Padre, en tu nombre, la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Jesús mío, que dijiste: «En verdad les digo: pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán jamás», apoyándome en la infalibilidad de tus santas palabras, pido la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los afligidos, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tu tierna Madre y nuestra.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ¡ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
