Día 5
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Prudentísimo Padre San Pío de Pietrelcina. Tú que tanto amas y nos enseñasteis a amar a las Almas del Purgatorio; por las que te has ofrecido como víctima que expió sus penas. Ruega a Dios Nuestro Señor, para que ponga en nuestros corazones sentimientos de compasión y amor por estas almas. También nosotros ayudaremos a las Almas del Purgatorio y reduciremos sus tiempos de destierro y de gran aflicción. Ganaremos para Ellas, con sacrificios y oración, el descanso eterno de sus almas; y las santas Indulgencias necesarias para sacarlas del lugar del sufrimiento.
Oh Jesús mío, que dijiste: «Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá», yo llamo, busco y pido la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Jesús mío, que dijiste: «En verdad les digo: todo lo que pidan al Padre en mi nombre, Él se lo concederá», pido a tu Padre, en tu nombre, la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Jesús mío, que dijiste: «En verdad les digo: pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán jamás», apoyándome en la infalibilidad de tus santas palabras, pido la gracia de
Padre Nuestro × 1
Ave María × 1
Gloria al Padre × 1
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío y espero.
Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no tener compasión de los afligidos, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tu tierna Madre y nuestra.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ¡ruega por nosotros!
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
