Día 3
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Glorioso san Andrés, fuiste el primero en reconocer y seguir al Cordero de Dios. Con tu amigo, san Juan, permaneciste con Jesús aquel primer día, durante toda tu vida y ahora por toda la eternidad.
Así como llevaste a tu hermano, san Pedro, a Cristo, y después a muchos otros, llévanos también a él. Enséñanos a conducir a los demás a Cristo solo por amor a él y por dedicación a su servicio.
Ayúdanos a aprender la lección de la cruz y a llevar nuestras cruces diarias sin quejarnos, para que nos conduzcan a Dios Padre todopoderoso. Amén.
Señor amado, te damos gracias por habernos dado a san Andrés Apóstol como ejemplo de santidad. Ayúdanos a imitar su fe en nuestra propia vida, para seguirte sin reservas como él. San Andrés, dejaste tu antigua vida de pescador cuando nuestro Señor te llamó a ser su apóstol. No sabías qué traería esa nueva vida, pero elegiste seguirlo con prontitud y fe. Durante el ministerio público de Cristo permaneciste cerca de él y no lo abandonaste. Después de su muerte y resurrección, cumpliste la misión de predicar el Evangelio a pesar de la persecución. Confiabas en que Dios te recompensaría en el cielo. Ruega por mí, para que permanezca fiel a Dios en mi vida, a pesar del temor a lo desconocido o al sufrimiento. San Andrés Apóstol, ruega por nosotros.
Padrenuestro × 1
Avemaría × 1
Gloria × 1
San Andrés Apóstol, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
