Día 9
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Glorioso san Andrés, fuiste el primero en reconocer y seguir al Cordero de Dios. Con tu amigo, san Juan, permaneciste con Jesús aquel primer día, durante toda tu vida y ahora por toda la eternidad.
Así como llevaste a tu hermano, san Pedro, a Cristo, y después a muchos otros, llévanos también a él. Enséñanos a conducir a los demás a Cristo solo por amor a él y por dedicación a su servicio.
Ayúdanos a aprender la lección de la cruz y a llevar nuestras cruces diarias sin quejarnos, para que nos conduzcan a Dios Padre todopoderoso. Amén.
Señor amado, te damos gracias por habernos dado a san Andrés Apóstol como ejemplo de santidad. Ayúdanos a imitar su humildad, para que seamos tan humildes como él cuando se consideró indigno de morir de la misma manera que Cristo. San Andrés, trabajaste con gran valentía por el Evangelio durante toda tu vida, perseverando con valor hasta la muerte. Pero, como tu hermano san Pedro, no te sentías digno de morir como Jesús. Cuando fuiste condenado a morir crucificado, pediste que tu cruz fuera distinta de la de nuestro Señor, pues sentías que tu muerte como hombre pecador no debía parecer exteriormente igual a la de Jesús. Ruega por mí, para que comprenda de verdad y con humildad mi propia condición de pecador. San Andrés Apóstol, ruega por nosotros.
Padrenuestro × 1
Avemaría × 1
Gloria × 1
San Andrés Apóstol, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
