Día 8
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Glorioso san Andrés, fuiste el primero en reconocer y seguir al Cordero de Dios. Con tu amigo, san Juan, permaneciste con Jesús aquel primer día, durante toda tu vida y ahora por toda la eternidad.
Así como llevaste a tu hermano, san Pedro, a Cristo, y después a muchos otros, llévanos también a él. Enséñanos a conducir a los demás a Cristo solo por amor a él y por dedicación a su servicio.
Ayúdanos a aprender la lección de la cruz y a llevar nuestras cruces diarias sin quejarnos, para que nos conduzcan a Dios Padre todopoderoso. Amén.
Señor amado, te damos gracias por habernos dado a san Andrés Apóstol como ejemplo de santidad. Ayúdanos a imitar su valor en medio del sufrimiento, para que estemos dispuestos incluso a dar la vida por nuestra fe, si fuera necesario. San Andrés, sabías que ser cristiano y difundir el Evangelio no sería fácil. Sabías que las palabras de nuestro Señor sobre la necesidad de sufrir por él se cumplirían en tu propia vida. Aunque permanecer fiel a él significara tu muerte, no vacilaste en la fe. Sufriste voluntariamente por Cristo y finalmente moriste por él, sabiendo que tu recompensa sería grande en el cielo. Ruega por mí y por todos los que afrontan la amenaza del sufrimiento o de la muerte por su fe en Cristo. Ruega para que tengamos fortaleza para permanecer firmes en la fe, incluso hasta la muerte, si fuera necesario. San Andrés, ruega por nosotros.
Padrenuestro × 1
Avemaría × 1
Gloria × 1
San Andrés Apóstol, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
